Paris Hilton, quien había consagrado su vida a las fiestas, a sus 29 años afirma que ha decidido que la vida nocturna y salvaje se ha acabado y ahora quiere centrarse en realizar labores sociales y ayudar a los más desfavorecidos.

Según Europapress, Hilton, ahora que ha descubierto lo que es criar a un niño (la hija de su novio Cy Waits) está encantada con la vida familiar y la prefiere antes que las noches salvajes.

“Cuando has estado saliendo durante tanto tiempo, el ámbito de las fiestas se hace viejo”, ha reconocido en una entrevista para Radar Online. “Ahora estoy orientando mi vida a hacer cosas más grandes y mejores”.

Entre esas nuevas ocupaciones, se encuentra la de hacer labores sociales. Tras un juicio por posesión de drogas y mentir a la autoridad, un juez obligó a Paris Hilton a cumplir 200 horas de servicio a la comunidad, que ella está cumpliendo encantada, e incluso planea continuar cuando termine su obligación de hacerlo.

“Los servicios a la comunidad son importantes para mí. Es algo que disfruto y es importante dar algo a cambio”, explica Paris. Está tan motivada con el voluntariado, que también ha hecho una serie de donaciones a una organización benéfica infantil.

Incluso ha llegado a deshacerse de sus propias posesiones para ayudar a los más desfavorecidos. El proyecto, en el que ha implicado a su madre Kathy, consiste en vender ropa vintage -a veces de su propiedad- y donar los enormes beneficios a causas que merezcan la pena.

Este mes, las ganancias se destinarán a la lucha contra el cáncer de mama. “Tengo un montón de ropa, zapatos y joyas que quería donar. Es por una buena causa y creo que la gente lo disfrutará de verdad”, ha declarado Paris