“Siempre será mi padre y lo quiero mucho. Le estoy muy agradecida por todo lo que me ha enseñado. Crecí viendo como él y mi madre manejaban su propio negocio. Son emprendedores incansables, y yo seguiré sus pasos”, aseguró la cantante a través de un comunicado.

Por su parte, Knowles señaló que “continuaré seguiré apoyando a mi pequeña, aunque sea al margen del negocio. Estoy muy orgulloso de quién es”. El padre de Beyoncé manejó el destino profesional de su hija desde que la artista era la bandera del grupo Destiny’s Child, en la década del ’90.

Al parecer no hay una mala relación de por medio, y además Knowles ha hecho un trabajo con su hija merecedor de todo el reconocimiento profesional. Consiguió colocarla estratégicamente en la industria de la música negra -fruto de ello son sus 16 premios Grammy- y en el cine. En este último rubro su convincente actuación en la película Dreamgirls fue todo un éxito de taquilla, aunque Obsesionada no tanto.

Además Knowles fue el impulsor de su carrera como solista al margen del grupo DC, -formado por Kelly Rowland, Michelle Williams y la propia Beyoncé- que la lanzó a la fama.

No obstante, el ex manager de Beyoncé continuará trabajando en su empresa World Music Entertainment, la cual edita los discos de su hija.