El príncipe Guillermo y Kate Middleton continúan su gira por Canadá. Hoy han aterrizado en el Aeropuerto Internacional de Calgary, para cumplir el deseo de una niña enferma.

En medio de fuertes vientos, la pareja real intercambió abrazos en la pista con la joven fan, de 6 años de edad, Diamante Marshall, que fue diagnosticada de un sarcoma el diciembre pasado. El mayor deseo de la niña era un día estar con una “princesa de verdad.”

La duquesa llevaba un vestido veraniego de Jenny Packham de color amarillo para su última parada. Pero el viento le jugó una mala pasada y casi vivió una escena digna de La tentación vive arriba.

No se puede hacer demasiado contra el viento, pero la clave es si se puede combatir con gracia. Catalina lo ha hecho.

Kate y Guillermo están terminando su estancia en norteamérica y mañana se dirigirán a Los Angeles.

Allí hay prevista una recepción por la mañana, seguida por un partido de polo en el Santa Barbara el sábado por la mañana y una cena de gala.

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