Lenny Kravitz, de madre negra y padre blanco, no se percataba de los distintos tonos de piel que había en su casa cuando niño.

“Crecí en una casa llena de colores”, recuerda.

Las cosas cambiaron cuando empezó la escuela primaria.

“No sabía nada de problemas hasta que entré en primer grado y me lo hicieron notar”, dijo el cantante y guitarrista. “Sabía que mi padre lucía distinto a mi madre, pero no sabía que eso significara algo… No tenía idea de que fuera un problema”.

En su más reciente álbum, Black and white America, el rockero de 47 años aborda ese “problema”, así como lo que vivieron sus padres como una pareja interracial en la Nueva York de los años 60. (La madre de Kravitz dio vida a Helen Willis en la exitosa serie de TV The Jeffersons en los 70 y 80).

El noveno álbum del ganador del Grammy, que debutó en el No. 17 de los 200 más vendidos de Billboard el mes pasado, se grabó en un periodo de dos años entre las Bahamas y París.

e aprendido a calmarme un poco. Creo que eso ocurre con la experiencia, con la madurez. Quizás estoy empezando a madurar un poco. Un poquito.