En la última gala de “El gran show”, Marisol Aguirre no se sintió satisfecha con la decisión del jurado -que la llevó a sentencia junto a Jean Paul Santa María- y lo hizo público. Amenazó con renunciar a la competencia y hoy, mucho más calmada, cuenta su verdad.

“Estoy más tranquila, ya todo está bien. Lo que pasa es que estaba un poco molesta porque a mí me habían dicho otra cosa: que Jean Paul y yo teníamos un punto más que Maricielo, eso significaba que ella debía ser una de las sentenciadas y no fue así. Eso me molestó”, explicó Marisol.

Aunque respeta e l trabajo del jurado del “reality” de Gisela Valcárcel, la actriz señaló que, al estar invicta, es decir, que nunca antes había caído en sentencia, debió ser ella y su soñador los salvados, y no Maricielo Effio, como ocurrió.

¿Por qué crees que el jurado debió salvarte a ti y no a Maricielo?

Nunca había sido sentenciada, en cambio Maricielo y Jean Paul sí. A ambos el salvavidas los salvó de no ser eliminados. A costa de trabajo y esfuerzo hemos llegado (su soñador y ella) hasta aquí. Por justicia -considero- que nos han debido salvar a nosotros.

Compartes sentencia con Jean Paul Santa María. ¿Cómo ves la competencia?

Tengo súper buena relación con él, nos llevamos muy bien. Creo que las dos parejas estamos en un buen nivel de baile y no la vamos a tener fácil. Como lo hemos venido haciendo, nos vamos a seguir sacando la mugre para hacer un buen papel. Nuestra meta es ayudar a los niños especiales del colegio trujillano Carlos A. Manucci.

Estás en una de las temporadas más competitivas de “El gran show”. ¿A estas alturas del partido qué esperas de la competencia?

Llegar a la final, pasar a “Reyes del show” y tratar de cumplir el sueño que persigo. Para conseguirlo esperamos el apoyo del público, nuestra opción es 19, depende del público, de sus votos, para conseguir lo que nos hemos propuesto.

¿Qué es lo más complicado de estar en sentencia?

Toda la competencia es complicada. Semana a semana es un reto más, un logro más. Soy una persona muy chancona, me gusta entregarme por completo. Duermo apenas cuatro a cinco horas diarias. Me levanto temprano y me acuesto tarde, pues además de “El gran show” estoy en una obra de teatro y en las grabaciones de “Yo no me llamo Natacha”. Me estoy sacando la mugre, pobres mis hijos, hago todas las coordinaciones con ellos por teléfono.