Muchos tenemos un recuerdo más o menos interesante de “Happy Feet: el pingüino”, una cinta de animación que nos mostraba a estos simpáticos animales en plan de bailarines de tap. La apuesta no carecía de cierta gracia, que mucho tenía que ver con la presencia del australiano George Miller en la dirección. Ese mismo cineasta es el encargado de retomar las riendas del proyecto en “Happy Feet 2: el pingüino”, que se estrena mañana.

Pero, ¿quién es George Miller? Probablemente si le dijeran que es el mismo que sacó adelante esa saga demente y posapocalíptica llamada “Mad Max”, que lanzó a la fama a Mel Gibson, no lo creería. Pero así es: de hacer esa áspera trilogía de acción, el cineasta pasó a hacer filmes animados sobre pingüinos bailarines. Quién lo diría.

Pero la vena infantil es algo que ha tenido el director desde hace mucho tiempo: tan solo hay que recordar que él fue el guionista y productor de “Babe: el puerquito valiente”. Además, Miller se encargó de dirigir la secuela “Babe: un puerquito en la ciudad”. Y parece que el cine para niños ha sido un territorio en el que el cineasta se ha sentido muy cómodo: los únicos proyectos después de ese filme han sido los dos “Happy Feet”.

TODOS A BAILAR

¿Qué ofrece esta segunda parte? Pues el bailarín Mumble ahora tiene un hijo, Erik, que no puede hacer dos pasos de baile seguidos. Es por eso que decide huir de su casa, y ahí conoce a Sven, un pingüino que tiene la capacidad de volar. Y todo en el marco de un fenómeno climático que pone la vida de todos los animales marinos en riesgo.

La apuesta de “Happy Feet 2…” es la de divertir a los más chicos con los pingüinos bailarines, mientras lanza un fuerte mensaje ecológico, algo que también tenía la primeray que parece ser una preocupación constante en el cine de Miller, quien se sabe está trabajando en la cuarta parte de “Mad Max”. Pero dejemos la acción demencial de lado, y disfrutemos un poco, desde mañana, del espíritu infantil de “Happy Feet 2: el pingüino”.