Jessica Simpson (de 31 años) se encuentra disfrutando los antojos de su embarazo y no repara en qué comer, y en su red social publicó su caprichoso desayuno: “¡¡¡Macarrones con queso y sal Lawry es el desayuno de las campeonas embarazadas!!!”.

Además confesó sentirse débil ante los sándwiches dulces: “Esta semana tocan sándwiches de manteca de cacahuete y mermelada. Me pondré un poco de sal en la mano, como si fuera a beberme un trago de tequila, y luego le daré un bocado al sándwich”.

Pero el embarazo le ha traído una gran sensibilidad, admitió que uno de las desventajas del estado en el que se encuentra es que no para de llorar.

“Ese es el único problema del embarazo. Me pongo a llorar enseguida. Incluso un suculento suflé me haría llorar. El otro día noté como se movía el bebé por primera vez y se me escaparon unas enormes lágrimas de cocodrilo. Fue la cosa más bonita. Se dio la vuelta o algo, y pensé: ‘Está ahí. Realmente está ahí'”, contó emocionada la actriz.