Londres desplegó el miércoles una alfombra azul que identifica a los conservadores para el estreno europeo de “La Dama de Hierro”, el ‘biopic’ de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher que puede valer a su protagonista Meryl Streep una 17 candidatura al Oscar.

La actriz estadounidense, de 62 años, da vida en esta película a la hija de un tendero que rompió las barreras de género y de clase dominantes para convertirse en la primera y hasta ahora única jefa de gobierno británica, y mantenerse en el cargo durante 11 años (1979-1990).

Perfectamente caracterizada, con el mismo tono de voz agudo y parecidos gestos, Streep ha cosechado elogios unánimes por parte de la crítica por su actuación, y fue aclamada por centenares de admiradores que desafiaron la lluvia y el frío en el exterior de la filmoteca de la capital británica.

“Streep ha encontrado a la mujer detrás de la caricatura”, estimó el diario The Times. “Sólo una actriz de la estatura de Streep podía capturar la esencia de Thatcher”, coincidió el Daily Mail.

La versátil intérprete estadounidense parece por tanto encaminada hacia una nueva candidatura al Oscar, estatuilla que podría conquistar por tercera vez tras sus premiados papeles en “Kramer contra Kramer” y “La decisión de Sophie”.

Pero más allá de su interpretación, los expertos son menos entusiastas sobre el contenido de la película dirigida por la británica Phyllida Lloyd (ñMamma Mia!) a partir de un guión escrito por Abi Morgan, que privilegia los sentimientos en detrimento de la política.

Para The Guardian, Mery Streep es “la gran arma de este cuadro a veces tonto y dudoso”, que define también como “un retrato cruel sobre la edad, la soledad y la decadencia”.

Ambientada a mediados de los 2000, la historia se narra a través de la mirada de Thatcher, anciana y aquejada de un principio de demencia senil –como la que describió su hija Carol en una biografía en 2008– mientras vacía los armarios de su fallecido esposo Denis (Jim Broadbent).