Grupo Rio 30 años,Si los ochentas fueron Madonna y Michael Jackson, también fueron Los Prisioneros y Soda Stereo. Y también Rio. Así, sin tilde, porque cuenta la leyenda que el nombre de una de las más populares bandas peruanas de rock es en realidad el acrónimo de un apelativo bastante más aspiracional: la Royal Institution Orchestra.

Más cerca de la clase media que de la realeza, Rio se gestó en el barrio de Pueblo Libre por obra y gracia de los hermanos Lucio y José Galarza junto a Arturo Prieto (los conocidos Cucho, Chachi y Pocho), que el pasado sábado 29 ofrecieron el concierto que da inicio a las celebraciones por los 30 años de la banda.

Porque fue en 1984 que lograron su primer single: Son colegialas, tema incluido en el set list que retumbó entre las paredes del bar El Mirador, de cara a la Plaza San Martín y coincidente evento multitudinario de la comunidad gay.

Desde las paredes del bar, los grafitis de Lennon, Presley y Jim Morrison observaban, circunspectos, la euforia despertada en la nutrida fanaticada por temas como Televidente, La universidad, Abandonado, Todo estaba bien y hasta el más caleta Relax. Rio, ciertamente, fue la banda que supo hacer de las contrariedades amorosas y las frustraciones ochenteras (días de colas y toques de queda) éxitos radiales con letras que, aunque sin pretensión poética, igual tocaban el alma de una juventud que clamaba por algún tipo de revancha, aunque sea melódica, ante un porvenir que se anunciaba como soberana estafa.

Rio sonaba en las radios, se bailaba en las fiestas y se veía en los televisores gracias a entusiastas y rudimentarios videoclips que no dudaban en apelar al humor y a apetitosas modelos hasta en los más inexplicables casos: he ahí el video de Al norte de América, canción-protesta de la expoliación conquistadora sazonado con la contundencia de un desfile de bikinis. Fue en la era del LP y del casete, del lado A y el lado B, de las 33 y las 45 revoluciones. Tiempos en que también sonaban Frágil, Arena Hash y JAS (cuando Sergio Cava aún era Sergio).

Para la nostalgia quedarán siempre los videos Lo peor de todo, grabado en el Tip Top de Lince; o el hit Televidente, que demostraba una compartida preocupación regional: Los Prisioneros habían lanzado el año anterior el álbum La voz de los 80’s con la canción Mentalidad televisiva.

“La música es como una inyección que te hace regresar en el tiempo, sientes hasta olores y sabores que regresan por la música”, afirma Prieto, vocalista de la banda, quien a su vez recuerda el primer long play que compró en su vida: un disco de We All Together, agrupación que entre los locales lo influenciaría al igual que Los Shain’s y Los Doltons.

Ahora, como parte de las celebraciones por los 30 años de Rio, la banda planea la remasterización de sus discos que solo salieron en vinilo y casete. Y lo mejor de todo: el concierto de aniversario para el 2014 en el Estadio Nacional. Avisados.

Fuente : Caretas