Destrozado por la desintegración de su grupo Ekhymosis y temeroso de no tener un futuro en la música, Juanes vendió sus pocas posesiones en Medellín y decidió irse a probar suerte en Estados Unidos. Eran finales de los 90 cuando tomó un vuelo con destino a Miami en el que, casualmente, viajaban los Aterciopelados, que iban como nominados a los premios Grammy.