En rosa y en azul, como si de dos recién nacidos se tratara, la diva del Bronx y su joven novio son la imagen de la unión cuando se atavían con sus pijamas exactamente iguales. Así lo pusieron de manifiesto a su vuelta a Los Ángeles desde Japón, en cuyo trayecto aprovecharon una escala en Alaska para posar ante el objetivo con su ropa más íntima.